
Me gusta fotografiar la montaña en invierno.
A la grandeza propia de este medio se le añade esa dureza mezclada con soledad y belleza pura que le da el invierno a las montañas. Cerca de Madrid hay pequeños reductos de esa belleza pura que se resalta mas cuando las condiciones son mas duras y pocos intrusos se atreven a adentrarse en esos rincones.
Esta fotografia la hice un viernes por la tarde, despues de salir de la oficina con todos los bartulos en el coche, directamente hacia La Barranca y despues de una hora y media de camino, aunque no consegui la imagen que tenia pensada la sesion no me defraudó. El frio era intenso, me habia nevado y cuando estaba a punto de volverme con la tarjeta vacia hubo una tregua y unas cuantas fotos salieron aprovechables. Espero que minimamente transmitan esas sensaciones que vivi, frío, soledad, belleza salvaje.
Saludos.

1 comentario
Fernando Gandía 8 may 2010 | 05:40 PM
Hacía mucho que no entraba por aquí... Y me han dado mucha envidia estas fotos invernales. Enhorabuena por la experiencia y por las fotos. La verdad es que respiran pureza
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